La Cumbre G8
Motivos Justificados de una Preocupación
¿Qué ocurrió en Génova?
¿Qué fue lo que no ocurrió?


  • Entre enero y julio del 2001 bajo la iniciativa de los Promotores de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de las Congregaciones religiosas, Africa-Europe Faith y Justice Network y los grupos de trabajo por la condonación de la deuda de SEDOS, cientos de religiosas, religiosos y laicos de todo el mundo participaron en una actividad cumbre pre-G8 a través del envío de un MANIFIESTO a los Jefes de estado y ministros de economía de los países G8. El Manifiesto fue una sencilla declaración pidiendo la condonación de la injusta deuda externa de los países más pobres.

 

  • Durante la realización de la cumbre G8, del 20 al 22 de julio, un grupo pequeño, representando estas mismas organizaciones, participaron en dos días de vigilia de oración y ayuno como una protesta no-violenta en contra de las políticas económicas injustas que han causado y continúan causando la carga de una enorme deuda de muchos países pobres en todo el mundo. Ayunamos en solidaridad con quienes en pago de su deuda, no pueden satisfacer sus básicas necesidades de sobrevivencia (alimentación, vivienda, medicina, educación, etc.) Por otro lado, queremos confrontar el estilo de vida consumista de hoy y comprometernos para trabajar a favor de la creación de un mundo que sea de todos.

Queremos expresar nuestra preocupación por lo que aconteció en Génova durante los días de la Cumbre del G8:

  • A nuestra llegada nos encontramos con la mitad de la ciudad fortificada por cientos de policías a fin de que los líderes del G8 pudieran reunirse y discutir acerca de las preocupaciones del mundo. Una escandalosa suma de dinero fue invertida para implementar un lugar cómodo para los Jefes de estado del G8 y a sus acompañantes. Deploramos esta realidad de desigualdad así como también el uso de la violencia para silenciar el grito del pobre, que en realidad, es el grito de toda la humanidad por una vida mejor y con más sentido. Expresamos nuestra preocupación por el hecho de que tantos policías estuvieran envueltos en la violencia.

  • Sentimos indignación ante la falta de objetividad de los medios de comunicación. El enfoque casi exclusivo hacia la violencia contrasta con un casi total olvido de los aspectos más relevantes del evento de Génova: los cientos de miles de manifestantes en no-violencia activa que asistieron con un mensaje importante y un compromiso sincero por la justicia y la paz.

 

  • Lamentamos el esfuerzo por “criminalizar” toda la protesta. Se estima que más de 200.000 personas participaron en la protesta pacífica y sólo un pequeño porcentaje de manifestantes fue violento.

Expresamos nuestra preocupación por aquello que no ocurrió en Génova durante los días de la Cumbre del G8:

  • No hubo un compromiso significativo, por parte del G8, a favor de la reducción de la deuda.

  • El “grito de los pobres” y los movimientos sociales en pro de una sistema económico más justo ha sido ignorado.

Nuestra experiencia en Génova nos invita a:

  • Orar y ayunar sobre la base regular de solidaridad con aquellos que sufren hambre y pobreza a causa de las políticas económicas injustas a escala global.

  • Renovar nuestro compromiso para trabajar en pro de la condonación de la deuda como dice el Manifiesto Interreligioso a los G8, Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional (ver documento adjunto). Según este documento creemos que “el actual sistema económico ha incrementado la brecha entre ricos y pobres y ha concentrado el control de los recursos naturales mundiales en las manos de unos pocos. También ha destruido en extremo el medio ambiente natural. Nuestro tiempo nos invita a favorecer iniciativas intrépidas y valientes para crear una economía nueva, justa e igualitaria que represente la dignidad de cada ser humano y del mundo natural.”

Nuestra experiencia en Génova nos plantea las siguientes interrogantes:

  • ¿De qué forma confrontamos las estructuras injustas y originamos cambios sociales?
  • ¿De qué modo somos promotores de una cultura de paz y no-violenta? ¿Cómo promover la no-violencia activa?
  • ¿Quién es responsable de la violencia a nivel internacional, cuyo modelo se viene realizando desde 1999 en varias reuniones y cumbres internacionales? ¿Cómo podemos trabajar más junto a los jóvenes, reflexionando con ellos sobre estrategias no – violentas que originen cambios para hacer nuestro mundo más justo y humano? ¿Cómo podemos dar a la globalización un rostro humano?
  • ¿Cómo la vida religiosa puede ser más profética y radical? ¿ Cómo podemos reflexionar juntos, analizar y responder a las actuales realidades en forma nueva y significativa?