John Mangkey, msc
La Iglesia frente un los desafíos de la nueva Indonesia


La pluralidad de la sociedad de Indonesia

Indonesia es una sociedad pluralista: multi-étnica, multi-cultural y multi-religiosa. Gran diversidad de grupos étnicos, culturas, costumbres, idiomas y religiones coexisten en este inmenso archipiélago de más de 13.000 islas. Hay cinco religiones: Islam (87%), Protestantismo (7%), Catolicismo (3%), Budismo (2%), Hinduismo (1%). La población total de Indonesia consta de unos 210 millones de personas.

Esta pluralidad suele ser motivo de orgullo, siempre y cuando la unidad pueda mantenerse en la diversidad. Hay muchos idiomas locales y dialectos; aunque hay un idioma que unifica todo el país, el llamado Bahasa Indonesio (el idioma de Indonesia). Esta diversidad ha enriquecido la inclusividad y la apertura de varias regiones. Pancasila (cinco pilares), son los cinco principios que guían a todo el país (creencia en un Dios, unidad, humanidad, democracia y justicia social para todos), que han unificado a la gente integrando una nación.

Pero al mismo tiempo, esta pluralidad también es fuente de problemas y de conflictos sociales. Con ella ha surgido una sociedad fragmentada, caracterizada por fricciones en sus relaciones interétnicas a interreligiosas.l SARA (suku, agama, ras, el golongan del antar = etnicidad, religión, raza, relaciones interreligiosas) son los temas más sensibles y fuente potencial de problemas sociales. La etnicidad se usa a veces para incitar un conflicto, y la religión, como medio de dividisión entre los adherentes de las diversas religiones. Se manipula con facilidad la prioridad étnica y religiosa, punto débil en sociedad de Indonesian, agudizando los prejuicios primordiales. Esto se agrava por el fanatismo (étnico, politico, religioso), qué a veces se vuelve fuente de problemas y que particularmente en los años recientes tiende a intensificarse. Una buena parte de la violencia de 1996 al presente está estrechamente relacionada con los problemas políticos, étnicos y religiosos.

Una crisis multi-dimensional

Desgraciadamente, en la era del Nuevo Orden de Suharto se abandonaron la construcción de la nación, la democracia y el respeto a los derechos humanos básicos. Hubo ciertamente esfuerzos para lograr un crecimiento económico alto, pero sólo para la legitimidad poftica. De hecho sus políticas económicas sólo crearon frágiles fundamentos económicos, y el resultado fue sólo un crecimiento económico aparente. La crisis económica asiática en 1997 no sólo destruyó la economía de Indonesia; sino que también descubrió las fracturas ocultas sociales, políticas y judiciales.

Un análisis profundo mostró que esta situación de crisis estaba agazapada en el sistema y estructura sociales y en las prácticas que prescindieron de la dignidad humana y de los derechos basicos. Primeramente, ya aesae ei prnncipio nusmo dei Nuevo Urden el sistema económico no fine acompañado del interés por las personas; el desarrollo económico tendió a beneficiar a algunos oficiales del gobierno y a personas o grupos del sector empresarial (consorcios), en detrimento de la gente ordinaria. La baja moral de los oficiales gubernamentales y las políticas de favorecer a ciertos grupos también tuvieron buena pane de responsabilidad en semejante crisis, al instrumentalizar a las personas y al abusar de las estructuras y del sistema. En segundo lugar, en ese sistema cada partido intentó ganar beneficios para sí, para su grupo o familia. Las consecuencias fueron la corrupción, la confabulación y el nepotismo que crecieron ferozmente y las prácticas injustas y fraudulentas se volvieron un estilo de vida. En tercer lugar, el ejercicio de la autoridad estatal que había puesto su prioridad en la estabilidad estatal y en la seguridad de la gente, sostenido por un fuerte predominio militar, se produjo con el sacrificio de un gran número de vidas humanas, sobre todo en las áreas de operaciones militares, tales como Aceh, Papua Occidental, Jaya Iraniana, Timor Oriental. También se utilizó el secuestro de activistas prodemocráticos por parte de algunos militares miembros de las Fuerzas Especiales, a fin de imponer silencio a aquéllos que podrían poner en peligro el status quo. En cuarto lugar, la razón por la cual la mayoría de las personas involucradas en diversas formas violencia (los incidentes relacionados con la SARA) fueron gente de la base, parece ser debida a que ellos habían sido las víctimas principales de la marginación y del desplazamiento causados por los programas de desarrollo. En quinto lugar, el hecho de que la educación de las escuelas, llevado a cabo como instrumento de control politico con una orientación de obediencia (ciega) a conformarse con la voluntad del gobierno, falló en la formación inicial de los valores humanos y de la conciencia correcta. En sexto lugar, el sistema legal era corrupto; con frecuencia no estaba de parte de la verdad y de la justicia sino de parte de los intereses del gobierno, de las corporaciones (monopolio), y el dinero también podra comprar la "justicia".

Este signos de la mala situación con que la sociedad estaba infectada "le mal modern", los males del tiempo, que habían destruido tanto los sistemas como las estructuras sociales, politicas y económicas y la conciencia humana. La vida humana no tenía valor, otros eran considerados como meros instrumentos para la propia ganancia a incluso los críticos o los antagonistas fueron considerados como amenaza o problema a ser "resuelto".

Esta situación desventajosa culminó y explotó como una crisis nacional que fue activada por la invasión de la oficina principal del Partido Democrático de Indonesia de Megawati Sukarnoputri, el 27 de julio de 1996, qué desató la violencia en muchas partes de Indonesia: Situbondo, Pasuruan, Tuban, Jember, Banyuwangi (Java Oriental), Tasikmalaya (Java Occidental), Solo (Java Central), Pontianak y Sambas (Kalimantan Occidental), Medan (Sumatera Norte), Makassar, Luwu (Sulawesi Sur), Yakarta (los alborotos de Ketapang, en mayo de 1998 y el tiroteo a estudiantes universitarios de Trisakti y tragedia de Semanggi), Kupang (Timor Occidental), Mataram (Lombok) y Poso (Sulawesi Central). En estos tumultos los chinos se volvieron a menudo blanco y el chivo expiatorio. Además, cientos de Iglesias fue quemadas y destruidas. La crisis monetaria y económica de 1997 perjudicó a la vida del pueblo de Indonesia y abrió una crisis multi-dimensional. Todo esto llevó al derrocamiento de Suharto. El papel de los estudiantes universitarios fue significativo.

Esta crisis fue actualmente arraigada en una crisis fundamental: la crisis moral de la nación. Desgraciadamente, esta crisis explotó en varias formas de violencia y la sociedad se puso muy sensible y reactiva al tema relacionado con la SARA. Esta crisis nacional también se complicó por la cuestión de Timor Oriental, particularmente antes y después del referéndum de agosto de 1999. En los meses recientes también se recurrió al terror, como los bombardeos como medio de intimidación a la gente y al nuevo se gobierno.

Los 32 años de de Suharto el régimen autocrático también creó estigmas conducentes a la marginalización. Esto se muestra expresamente en:

a). Estigmatización personal: se le dio un estigma á una persona o grupo, un nombre malo, una cierta marca, e.g. Se les puso cierta marca a la tarjeta de identidad de quienes estuvieron involucrados en el Partido Comunista. Ellos fueron marginados después y se volvieron víctimas.

b). Stigmatisation territorial: la gente de ciertos territorios obtuvo una marca mala. Se trataba de quienes eran conscientes del proprio respeto, de sus derechos y del empobrecimiento de su ambiente. Eran etiquetados como GPK (Gerakan Pengacau Keamanan = el Movimiento de Fabricantes de Problemas de Seguridad): GPK Aceh, GPK Irian Jaya, etc., Ellos también fueron marginados, no deseados y podrían ser eliminados.

c). Estigmatizaciónpor identidad: En relación con alguna identidad. El chino fiae llamado un nopribumi (no-indígena), de esta manera, pertenecían ahora a determinado grupo. Éste fue el principio de su marginalización. Los chinos fueron marginados del rol y de posiciones políticas, de modo que se concentraron en los negocio. Entonces ellos fueron considerados ricos, ellos tenían dinero y a menudo fueron extorcionados por quienes estaban en el poder.

Este Nuevo Orden del regimen de Suharto (ahora llamado "Antigua Indonesia") era conocido en: 1) la centralización como forma de colonialialismo regional de parte del gobierno central, 2) militarismo, 3) Desarrollismo, 4) la destrucción de medio ambiente, 5) Conflicto entre los diferentes elementos de la sociedad, 5) Empobrecimiento intelectual por medio de la educación (cf. problemas juveniles, como drogas y educación poco cualificada), 7) la discriminación y acoso contra la mujer, 8) la violación de la ley que llevó hasta el caos.

 Contra este trasfondo, la gente de Indonesia están aspirando moverse hacia un "Nueva Indonesia", caracterizada por: 1) la autonomía regional, 2) la sociedad civil, 3) relaciones sociales nutrientes, 4) Ambiente sustentable, 5) Ver los elementos diferentes como una oportunidad para la unidad en la diversidad, 6) la educxción para la formación de valores humanos, 7) la emancipación para todos, 8) leyes firmes y bien observadas que promuevan la justicia.

En otras palabras, la Nueva Indonesia, a la que ahora aspiran las personas de Indonesia, es una Indonesia humana, civilizada y justa, qué respete la libertad, los derechos humanos, y en la que se luche por la justicia y la prosperidad de todos. Éstos son los desafios principales a los que se enfrenta la Indonesia de hoy.

El cambio de gobierno del Presidente Wahid ha abierto una nueva era de apertura y democracia. Una nueva conciencia de los derechos básicos de uno está creciendo, así como un fuerte sentido de libertad: la libertad de expresión sin miedo, la prensa libre, etc., Hay una suerte de euforia de libertad que puede verse como una reacción a la supresión, limitaciones y control de mando por el regimen de Suharto. El parlamento no es ya más renuente a llamar al presidente para sostener un debate acerca de sus políticas, y las críticas abiertas a los oficiales gubernamentales por parte de los individuos o de la prensa han dejado de ser tabú.

El factor Islámico

Al hablar de Indonesia es indispensable mencionar al Islam, ya que Islam es la religión mayoritaria en el país a Indonesia tiene la población Islámica más grande de todo el mundo. Un resurgimiento y la nueva conciencia de ser mayoría han crecido durante estos años, juntamente con la demanda de control politico, económico y religioso.

Hay dos organizaciones principales islámicas que determinan la existencia y la influencia de Islam en la sociedad: el Nahdlatul Ulama (NU) (tradicionalista-anteriormente dirigida por Abdulrrahman Wahid) y el Muhammadiyah (modernista-anteriormente dirigida por Amin Rais). NU significa literalmente "renacimiento de los estudiosos islámicos". Se estableció en 1926 por un grupo de ulamas de Java Oriental. El NU conserva y adopta la tradición Javanesa en sus creencias y prácticas religiosas. Su constitución original le marca un campo de actividades religiosas, sociales y económicas, en particular el proselitismo y la protección de la educación tradicional religiosa. La autoridad de¡ ulama y la fuerza de la organización está enraizada en las pesantren (internados escolares religiosos). Dicen tener alrededor de 35 millones de seguidores. La NU es tolerante y abierta a otras religiones y no recurre al fundamentalismo o al fanatismo. El Muhammadiyah se prouso adaptar el Islam a la vida de la moderna Indonesia y se fundó en 1912 en Yogyakarta como contrapeso al desarrollo de la misión católica y protestante. Está ahora muy involucrado en las escuelas, hospitales, orfandades, pensiones, teniendo el Islam como su base ideológica y moral,. Su número de miembros gira alrededor de los 25 millones de personas. Para lograr estos objetivos, emplea muchos métodos de los misioneros cristianos.

En la esfera política la población de Islam, principalmente de estas dos organizaciones, proliferó en tantos partidos islámicos que provocaron la caída de Suharto en mayo de 1998 y la transferencia de poder a B.J. Habibie, quien anuncié una nueva fase de la historia de Indonesia. Entre los 48 partidos politicos que disputaron en 1999 las elecciones generales alrededor de 20 eran islámicos. Hay al menos dos elementos que identifican un partido como "islámico". Primero, en su documentación, muchos de estos partidos han adoptado oficialmente el Islam como base ideológica. Segundo, en algunos casos los partidos islámicos han retenido la Pancasila pero, al mismo tiempo, emplean símbolos islámicos como la estrella y la luna creciente (ka'bah) o cualquier otro de los otros símbolos generalmente asociados con el Islam. Además, varios partidos "musulmanes" o al menos "de orientación musulmana" podrían ser considerados también "islámicos". El resultado de las elecciones indicó que los partidos con una afiliación religiosa no fueron muy populares entre las masas. La mayoría de la población islámica prefirió los partidos de orientación más nacionalista, como el Partido Democrático de Indonesia para la Lucha y el Partido Golongan Karya.

Los partidos islámicos que adoptan Islam como su base ideológica podrían ser incluidos en to que se llama `Islam Politik'(Política Islámica). Ellos se esfuerzan por influir en cada orientación y decisión políticas con aspiraciones islámicas en el gobierno y en el parlamento, y para revivir el Piagam Yakarta (La Carta de Yakarta). Se esfuerzan por incluir algunos elementos del syariah en las leyes sobre el matrimonio, el patrimonio, la educación, las limosnas, etc, y que estas leyes sean adoptadas como leyes nacionales. Usan el Islam como mercancía política a ideológica para atraer votantes y partidarios. Están representados principalmente por los partidos islámicos como el PPP (Partai Persatuan Perrbacgunan), el PBB (Partai Bulan Bintang), el PDR (Partai Daulat Rakyat) en el parlamento y por grupos de linea dura, como el KISDI (Komite de Indonesia untuk Solidaritas Dunia Islam) y el FPI (Pembela Islam Delantero).

 En el otro lado está el 'Islam Kultural' (Cultura del Islam). Fue resultado de la represión de Suharto de la política islámica. Los musulmanes, les gustara o no, tenían que emplear la "cultura Islámica" para hacer avanzar el Islam y los intereses musulmanes. El objetivo era crear una cultura islámica, un ambiente y una atmósfera que permeara a la sociedad con los valores islámicos. Ellos se propusieron crear la llamada `masyarakat madani ' (sociedad civil) parecida a la sociedad de Madinah durante el tiempo de Mahoma. Fue Nurcholish Madjid, un estudioso prominente musulmán quien dio un fuerte ímpetu al resurgimiento de la `Islam Kultural' a través de su eslogan "Islam sí, partidos islámicos no" '. El último resultado de 'Islam Kultural' ha sido el renacimiento de la religión y de la cultura islámica en Indonesia. Entre los indicadores están: el aumento en número de mezquitas, de madrasah (escuelas islámicas) y peregrinaciones hajj a la Mecca. Otros son el establecimiento de ICMI (la Asociación de Indonesian de Intelectuales musulmanes), Banco Muammalat Indonesia (el Banco islánúco), seguro islámico (takaful) y semejantes desde los inicios de los 1990s. ICMI, por ejemplo, ha jugado un papel político importante desde que su establecimiento en 1990, trayendo el Islam al centro del poder en los últimos años de la era de Suharto.

La aspiración de ciertos grupos musulmanes, particularmente de la línea dura, para hacer de Indonesia un país oficialmente islámico no es ningún secreto. Cuando los padres fundadores de Indonesia preparaban el nacimiento de una nueva nación (1945), surgió un acalorado debate sobre si Indonesia debería basarse en una ideología religiosa o ser secular. Pero la preocupación principal de los padres fiundadores era la unidad de las diversas islas, culturas, grupos éticos y religiones, y por to mismo, el fundamento religioso fue rechazado. Pero de vez en cuando ciertos grupos musulmanes intentan más y más reavivar el 'Piagam Yakarta' (Carta Constitucional de Yakarta) que incluye las palabras siguientes: "con la obligación de que la ley del syariah sea observada por sus adherentes". Esto significa agregar las siguientes palabras al primer principio de Pancasila: "para creer en un Dios" ("para creer en un sólo Dios con la obligación de observar la ley del syariah para sus adherentes").

Durante los 32 años del regimen de Suharto no se permitió discutir ni hablar acerca de la Carta constitucional de Yakarta. Era un tabú. Pero en esta era de reformas y apertura los esfuerzos por revivir la Carta de Yakarta han surgido de nuevo. Los partidos y grupos, tales como los PPP, PBB, PDR, KISDI, FPI han hecho pública su intención de reavivar la discusión acerca de insertar la Carta constitucional de Yakarta en el Pancasila. Al acercarse la reunión anual de MPR (la Asamblea Consultiva de Personas), del 7 al 18 de agosto de 2000, hubo un movimiento de estos grupos para incluir en la agenda la discusión en la Piagam Yakarta. El primer Congreso de Mujahidin, el 7 de agosto del 2000, concluyó con una resolución llamada "Piagam Yogyakarta" (la Carta Yogyakarta) qué obliga la observación de la syariah islamica a todos los musulmanes y rechaza cualquier ideología contraria al Islam. Esto ha encendido una discusión acalorada y aunque la reciente Asamblea Consultiva del Pueblo rechazó la inserción de la Carta constitucional de Yakarta en la Pancasila, se ha abierto una vez más el debate público sobre este problema.

Ha de tenerse en cuenta que la posición de esta línea dura no representa a la mayoría musulmana. Estos grupos quieren dar impresión de que su posición lucha por los intereses de Islam. No solamente han hecho dificil la vida de los no-musulmanes, sino que también la de los musulmanes de buena voluntad al crear una mala imagen del Islam de Indonesia.

Los contlictos comunales, particularmente en las Molucas

El conflicto en el Molucas no está separado de los conflictos en otras regiones. La invasión de la oficina principal del Partido Democrático de Indonesia el 27 de julio de 1996 en Yakarta que mató a varias personas activó otras inquietudes sociales subsecuentes y la violencia en diferentes regiones, como arriba quedó expresado (pág. 2).

Ambon, la capital de la Provincia de Molucas, que era considerada como pacífica y tolerante, guardaba de hecho potencial de un gran conflicto. Los trabajadores migratorios, principalmente del Sur de Sulawesi y de Java de los cuales la mayoría era musulmán, mejoraron económicamente. Mientras que los indígenas Amboneses, principalmente los protestantes, fueron dejados atrás. Este hecho creó un celo económico. Entretanto las esferas gubernamentales más altas estaban siendo cambiadas de oficiales protestantes a musulmanes. Ésta era también otra razón de competencia entre los cristianos frente a los musulmanes.

Otro factor que contribuyó a crear conflictos en las Molucas y a provocarlos fácilmente fue el legado del sistema colonial de poblamiento. En algunas áreas los pueblos de cristianos estaban separados de aquellos de los musulmanes. De esta manera cada grupo había creado un "ghetto" y no demasiada integración en la vida diaria. De modo que cuando el conflicto comenzó, los pueblos musulmanes cuyos habitantes provenían en su mayor parte de otros grupos éticos, pudieron ser atacados pueblos cristianos y viceversa.

Ambon era una vez conocida como una región cristiana, con 60% de cristianos y 40% de musulmanes. Pero esto cambió con la implementación del programa de transmigración (mudanza de personas de algunas regiones sobrepobladas como Java — principalmente musulmanes — hacia otras regiones menos pobladas). En los años recientes la proporción de la población se invirtió: de las 300,000 personas, población total de Ambon, el 55% eran musulmanes y el 45% , cristianos, de los cuales, 5% eran católicos, de los aproximados 2 millones de personas de la población total de este archipiélago de Molucas.

En semejante constelación de este archipiélago de 1000 islas, resultaba fícil provocar un conflicto relacionado con la SARA. En relativamente poco tiempo los principales lugares de las Molucas fueron afectados por la inquietud social. Además de Ambon, la parte norteña del archipiélago (Halmahera y sus ambientes), donde los cristianos eran muy minoritarios, también sea golpeado por perturbaciones y los cristianos fueron expulsados de la región y obligados a moverse a otras partes. En las Molucas centrales, también se afectó a Buru y a Seram, así como la parte suroriental de las Molucas y las Islas Kei, Dobo en las Islas de Aru y las Islas de Tanimbar que contaban una buena proporción de cristianos.

Pudieron descubrirse otros modelos semejantes en otras regiones afligidas por el conflicto, tales como Poso, Sulawesi Central (el pasado mayo y junio) o Luwu, y recientemente, en el Sur de Sulawesi (el pasado de agosto) afectado nuevamente por conflictos étnicos y religiosos.

Los actores detrás de estos conflictos

Hay una fuerte creencia de que el guión completo fue orquestado y jugado desde Yakarta, la capital de Indonesia, a través de ciertos grupos, para fines personales y politicos. Éstos fueron llamados 'autores intelectuales' y 'provocadores". Ellos no dudan en emplear los problemas relacionados con la SARA como instrumento de sus fines personales y políticos. El conflicto en las Molucas y en otras regiones, normalmente empezaron como un conflicto comunal que manipuló la etnicidad y la religión para ciertos fines, más que un conflicto inter-religioso. La religión fiae politizada.

a). Desde la caída de Suharto en mayo de 1998 aumentaron los alborotos y la violencia comunal. A los seguidores o a los camaradas de Suharto, que son económicamente poderosos, no les gustó verlo inculpado por el colapso del país y ser entregado a la corte, pues esto significaba que también ellos podrían tener el mismo destino. Ellos quisieron mantener el statusquo del que se habían beneficiado política y económicamente. Ellos quisieron ver desestabilizado el país y desacreditado el presente gobierno. Estaban ansiosos por frenar las reformas y aparentemente, prevenir las recriminaciones contra los involucrados en los abusos políticos y en las violaciones a los humano-derechos durante las últimas tres décadas. Ellos todavía están presentes dentro del gobierno, en el parlamento, los negocios y los círculos militares. Se mencionan públicamente algunos miembros de gabinetes ministeriales anteriores, generales militares y algunos empresarios como involucrados en este conflicto.

b). También, el ejército se dividió entre los reformistas ("el ejército rojo y blanco"), deseoso de ajustarse a las demandas de nuevas reformas y aquéllos que quieren mantener el status quo y no están satisfecho con la reducción de su función socio-política. Desde tiempos del régimen de Suharto el ejército había ejercido poderosamente una "función duab": la función militar y la sociopolítica. Hay entre los militares quienes apoyan la causa de los grupos musulmanes de línea dura ("el ejército verde"). Hay también ahora pláticas al interior del ejército entre las alas progesista y conservadora.

Era dificil de entender cómo el ejército fue incapaz de prevenir los miles de Laskar Jihad (tropas de Guerra Santas) que llegaron desde Java a las Islas Molucas, a pesar de que el presidente había ordenado bloquear su salida. Hubo fuertes alegatos acerca de la parcialidad de cierto personal militar en el campo y sobre la ayuda dada para facilitar la salida de estas tropas Jihad y el suministro de armas y munición que llevaron consigo o que fueron enviadas a las Molucas. Ellos también se volvieron parte del problema. Se ha citado al ministro de defensa, Juwono Sudarsono quien habría dicho: "hay algunos, o incluso muchos miembros del ejército, según información recogida en los dos de los campamentos bélicos, que se han vuelto una causa mayor de los choques". También, la presencia de los soldados desertores complicó la situación.

c). Hay también grupos fundamentalistas y musulmanes de la línea dura radical. Ellos quieren que Indonesia, que cuenta la población musulmana más gande del mundo, pero que no es un país oficialmente musulmán, se vuelva una República del Islam. Ellos utilizan esta situación de conflicto para reforzar su aspiración de hacer de indonesia un país musulmán oficial. No les gusta el Presidente Wahid que es un hombre de diálogo y tolerancia y quién no apoya su causa.

Los informes desbalanceados en los medios de comunicación musulmanes han ayudado a provocar un espíritu de Jihad (Guerra Santa) para defender a su hermanos musulmán que según estos medios de comunicación, estaban siendo exterminando por los cristianos. Después de haber sido entrenados en Java millares de tropaz del Jihad, el pasado mayo, llegaron a Ambon y a Halmahera, equipados con armas standard y automáticas, y también con la intención de limpiar a Ias Molucas de cristianos. Su llegada empeoró la situación que ya se había tranquilizado y su presencia continua ha despertado el deseo de acabar con tan dificil conflicto.

"De los datos obtenidos, queda en claro que el asunto de Ambon fue planeado desde fuera de Maluku en vistas a la 'limpieza étnica' basada en el odio hacia CIERTA RELIGIÓN". El abogado Semmy Waileruny afirmó: "También, provocadores sombríos han dado una mano para crear la inquietud... hubo una campaña coordinada de ataques contra los cristianos para sacarlos fuera de las que otrora fueran las idílicas Islas de las Especies... había empezado a aparecer un modelo para que los cristianos fuesen expulsados por los musulmanes... Ya no hay más cristianos en Ternate. Este proceso de Islamización ya está aconteciendo. Es un esfuerzo para hacer un enemigo de la religión cristiana".

"Los analistas que intentan interpretar la violencia de las Molucas, que ha alcanzado más de 3,000 vidas en los últimos 18 meses, creen que represents una confluencia de intereses. Un sector de oficiales jubilados y de funcionarios militares en servicio que intentan revolver la olla política desde lejos y fuera de Yakarta; están también aquellos extremistas musulmanes bien consolidados que buscan capitalizar un cambio en el equilibrio demográfico de una región en la que antes tenía una clara mayoría cristiana y por otra parte, una nación abrumadoramente islámica".

En una apelo urgente, del 22 de junio del 2000, el Centro de Crisis de la diócesis de Amboina informó que «lo que está pasando ahora en el Molucas posiblemente no puede llamarse 'alboroto' ni 'violencia' ni 'conflicto sangriento' ni siquiera 'guerra': se trata de un asesinato de personas inocentes organizado a sangre fría, permitido por los musulmanes mismos por medio de sus portavoces que impulsan desde sus mezquitas a aniquilar a todos los 'infieles cristianos". La violencia no puede ser vista en adelante como un conflicto, sino como un intento preciso de limpiar las Molucas de todo to que sea cristiano». En realidad, ya se limpiaron de cristianos algunas áreas al Norte de las Molucas, como Ternate, Tidore, Morotai, Obi, Bacan, Sula, Buru. Ambon y otras partes de las Molucas se han vuelto campos de exterminio.

A pesar de que la situación parece haber mejorado, todavía es muy frágil. La entrada en vigor de un estado civil de emergencia, el 27 de junio del 2000, seguido por un sislamiento limitado del territorio para prevenir el contrabando de armas y municiones, no ayudó mucho. Sólo la reciente expulsión forzada de varios milicianos de Jihad y la confiscación de miles de armas, bombas hechas a mano y otros instrumentos afilados, junto con el aumento de las presiones de la comunidad internacional y de los gobiernos, parecía haber ayudado a facilitar la situación.

En el entretanto, el deseo de acabar el conflicto ha crecido. "Se tienen cada vez más noticias del deseo de terminar el conflicto por pane de ambos bandos, cristianos y musulmanes. Muchos de estos últimos también desean que los milicianos del Jihad dejen el lugar cuanto antes. El comandante principal policíaco casi cads día va a encontrarse con las comunidades musulmanas o cristianas, incluso tan alejadas como Masohi (la isla de Seram). Él declaró en la TV local que virtualmente nadie quiere que siga el conflicto. Al contrario, las personas desean restablecer relaciones mutuas normales, basadas en el tradicional Pela Gandong (hermandad) de Molucas. Un reportero Siwalima contó que no raras veces oye que los musulmanes dicen: los cristianos sufren debido a to que les hacen los del jihads; realmente nosotros, los musulmanes locales, soportamos mucho padeciéndolos igualmente".

Este prolongado conflicto en las Molucas y ocasionalmente en otras regiones ha causado gran pérdida de vidas humanas y de daños y perjuicios materiales, y también ha obligado a miles de personas a huir de sus casas y de su tierra, para volverse refugiados. Huyeron de las áreas afectadas y tomaron resguardos más seguros, por ejemplo en el Norte de Sulawesi, y otros volvieron a sus lugares origmales como Molucas Sur-oriental, el Sur de Sulawesi o Java. A su vez, este flujo inaudito de refizgiados ha creado algunos problemas graves, como la alimentación, la evacuación, nuevos asentamientos, casa, educación, salud, trabajo y efectos psicológicos, etc.

La respuesta de la Iglesia de Indonesia

La situación concreta de la sociedad también deternúna la respuesta de la Iglesia. La alegría y la esperanza, los sufrimientos y las ansiedades de las personas son también las mismas de la Iglesia. En respuesta a la situación de crisis la Iglesia se ha puesto de pie como una voz crítica y moral, como expresaron por ejemplo los Obispos en sus 'camas pastorales' : en su carta Cuaresmal de 1997 (justamente antes de las elecciones generales) los obispos expresaron sus preocupaciones en las crisis que han estorbado todos los niveles de vida, y estaba principalmente arraigado en la decadencia moral; la carta de Pascua de 1999 ("Levantar y Confirmar en la esperanzm") que se emitió como respuesta a la continua crisis moral, con especial mención de los temas actuales, tales como la elección general de 1999, la autonomía regional y las regiones especiales. En su Llamada Moral y Política, del 12 de agosto de 1999 (antes de la celebración del Día de Independencia, el 17 de agosto) los obispos expresaron sus preocupaciones por la crisis que se ha incrustado en todos los niveles de la vida y arraigado en los incidentes de Aceh, Ambon y Timor Oriental. La asamblea anual de la Conference Episcopal en noviembre de 1999, emitió una exclamación pastoral "¡Déjennos Cambiar!". Expresa la crisis larga que originalmente fue activada por la crisis monetaria y económica y una gran necesidad de cambio de actitud (metanoia), arrepentimiento y conciliación basadas en la esperanza en Dios. Los Obispos piden a la Iglesia llevar a cabo el Evangelio priorizando aquéllos que son víctimas y padecen por la crisis a involucrarse en un movimiento que vaya más allá de los límites de la religión y de la etnicidad.

Anteriormente todos ellos, en sus camas hablan de la defensa de humanidad, respeto a la afiliación religiosa o a la etnicidad. Esta situación desventajosa también ha ahondado un gran sentido de solidaridad entre los creyentes respecto a todos aquéllos que padecen crisis y conflictos. Se estableció un centro para la crisis, afiliado a la oficina de la Conferencia Episcopal.

Es significativo también notar el cambio de énfasis y de vista en la posición de la Iglesia: de una Iglesia más sacramental a institucional, ad intra (una mirada introspectiva), hacia una Iglesia más ad extra (una mirada extrovertida). El énfasis de una Iglesia más ad intra se ponía en los servicios sacramentales bienorganziados, en instituciones que corrían bien como organizaciones internas, escuelas calificadas, hospitales, medios de comunicación, etc., Hasta alrededor de 1990 la Iglesia se vio como una minoría y no intervino en la esfera socio-política o era muy cuidadosa para hablar de problemas socio-políticos. En las palabras del último Cardenal de Indonesian Justinus Darmoyuwono: "Nosotros nos consideramos a nosotros mismos como 'un silencio eficaz' ". La influencia de la Iglesia se sentía grandemente a través de su presencia de sus servicios escolares, hospitales, medios de comunicación, etc, y de buen número de laicos en las oficinas gubernamentales. Por este tiempo salió una imputación de cristianización de Indonesia por pame de ciemos grupos musulmanes.

Un Iglesia ad extra es una Iglesia profética, una voz moral en la sociedad, y está involucrada en la causa de la justicia y de la paz, está abierta al y en el diálogo y acompaña a varios componentes de la sociedad. Solidaridad con los que sufren, sobre todo a las víctimas de los conflictos y de la violencia ha sido generosamente demostrada por los creyentes compamiendo to que ellos pueden ofrecer, defendiendo los derechos de uno, encontrando la verdad y la justicia. En este tiempo de comunicación, diálogo y cooperación con otras religiones y otros componentes de la sociedad como ONGs ha surgido un desafio mayor para la Iglesia. El Equipo de Voluntarios para la Humanidad empezó por un jesuita, el P. Sandyawan en cooperación entre católicos y nocatólicos, es un ejemplo de esfuerzos comúnes no sólo para ayudar a las personas marginadas y a las víctimas de violencia, sino que también ára defender los derechos humanos y encontrar la verdad y la justicia Los desafios más dificiles vienen de los musulmanes de línea dura que no están abiertos al diálogo.

Otro aspecto de ser de una Iglesia ad extra es un cambio de una Iglesia que recibe misioneros hacia otra que envía misioneros, potenciada a impulsada por el celo misionero. Es entonces un desafio a las Iglesias locales incluso ser misionero dentro del inmenso archipiélago de Indonesia. En términos de personal hay un buen número de religiosos de Indonesian enviados al extranjero como misioneros, así como varias congregaciones religiosas de Indonesia se han vuelto parte de administraciones generales. Un gran desafio inmóvil para la Iglesia es ser financieramente autosuficiente, particularmente en muchas Iglesias locales, donde la contribución de las personas no puede colmar las necesidades pastorales del lugar, sobre todo como consecuencia de la crisis económica.

Se espera que frente a la presente crisis de la sociedad la Iglesia juegue un papel de dar esperanza a aquéllos en situación deprinúda, y enfrentar el conflicto desde un papel de reconciliación en una lucha no-violenta para la democracia, la defensa de la humanidad y para cambiar conflictos potenciales en enriquecimiento y verdadera hermandad. Particularmente el papel de las Iglesias locales mediando en los conflictos, promoviendo la justicia y la paz, defendiendo la humanidad, como en Ambon se ha vuelto muy significativo. Desde el principio, el obispo local de Ambon, Mgr P., C. Mandagi MSC, ha actuado como aceptable mediador entre los dos grupos combatientes. Este papel se puso más dificil desde la llegada de las tropas de Jihad a diferentes partes de las Molucas. Las instituciones católicas también se convirtieron en blanco de ataques y muchos católicos se volvieron víctimas de choques. La complejidad de la solución del conflicto la ha obligado al cabildeo con la comunidad internacional y con los gobiernos para encontrar una solución al conflicto. En julio el Obispo, acompañado por otros líderes religiosos, viajó a Europa y a los Estados Unidos para este propósito.

Mirando hacia una nueva Indonesia los Obispos de Indonesia prevén la gran necesidad de construir la Iglesia de Indonesia como una comunidad básica, una communio, con énfasis en el 'ad extram', significando ser una parte de la sociedad en su conjunto y en compañía, diálogo y comunicación con todos los componentes de la sociedad. Se requiere un diálogo honesto y una actitud abierta hacia otras religiones, particularmente hacia el Islam como religión principal, porque la vida diaria de los católicos se desenvuelve en medio de ellos. También se requiere del acercamiento pastoral correcto que incluye el análisis de los campos de la cultura, el socio-política, la economía y la religión.

Para expresar la Iglesia como communio los Obispos han acordado organizar una Gran Encuentro Católico como culminación de las celebraciones del Júbilo 2000, al principio de noviembre. Dicho Encuentro reunirá a los representantes del laicado, de los religiosos, del clero de todas las diócesis de Indonesia, en comunión con los Obispos. El tema del encuentro es "Potenciando las Comunidades de Base hacia una Nueva Indonesia". El potenciar a los cristianos de todos los caminos de vida puede ser una gran contribución a la creación de una nueva Indonesia, que sea pacífica, próspera, construida sobre una verdadera hermandad y caracterizada por la comprensión mutua y la aceptación, la apreciación y respeto mutuos, la justicia, la paz y la honestidad.

Para potenciar a las comunidades de base la calidad de los recursos humanas adquiere gan importancia. Es indispensable no sólo la formación de religiosos y sacerdotes pero más pretenciosamente también de personas laicas, particularmente jóvenes. Para ser la sal y la luz del mundo Indonesio, para ser proféta, y para estar presente a influir en la sociedad, la Iglesia de Indonesia necesita cualificar personas laicas y agentes de pastoral, como los catequistas. Ellos están en la vanguardia de la sociedad. Hay muchos laicos dispuestas a que realizar estudios sobre varios temas, o que están disponibles para seguir cursos de formación, pero a menudo la principal barrera son las limitaciones financieras. Yo creo que en el futuro la Iglesia quedará en manos de laicos. Ya desde el principio, la Iglesia católica en Indonesia los laicos han sido determiantes para la de evangelización y para el crecimiento de la Iglesia. Pero frente a la enormidad de desaflos, como arriba queda expresado, y aquéllos de esta era de globalización que ha estado afectando la sociedad de Indonesia, necesitamos construir una Iglesia profética con amplia y significativa participación de los laicos calificados.

La Iglesia en Indonesia no tiene pocos desafios, pero creo que éstos son necesarios para su crecimiento extenso y para su madurez. La Iglesia continuará estando presente en la sociedad como testigo creíble y como sacramento del amor, justicia y paz, por gandes que sean las dificultades.

 

 Ref.: Text from the Author.

Yakarta/Rome, (presentó a la Conferencia Anual de Kirche en Not/Ostpriesterhilfe, Ktinigstein, Alemania, 19 el 2000 de septiembre).